Cada vez son más las personas que deciden alquilar una de las habitaciones de su hogar para poder obtener un importe económico extra al mes. En muchas ocasiones, el contrato de alquiler de una habitación se hace de forma verbal, pero, en otras, se opta por formalizar las cosas y hacerlo por escrito con un contrato de arrendamiento.

Pero ¿qué debe contener ese contrato? Aquí te contamos todo lo que debes tener en cuenta antes de hacer uno. Atento.

Como contratar el alquiler de una habitación

¿Qué debe incluir un contrato de alquiler de habitación?

El contrato de alquiler de una habitación se regula de forma diferente al de un contrato de vivienda para alquilar. De hecho, el modelo es distinto. Eso sí, las claves suelen ser más o menos las mismas con algunas excepciones. 

Estos contratos deberán incluir la identidad de ambas partes, la ubicación de la habitación, la renta o la fianza. Eso sí, hay que tener en cuenta esto:

  • Precio. En el precio debe dejarse claro si entran o no los gastos de luz, agua, internet o gas. En caso de que no entren, se deberá acordar qué porcentaje corre a cargo del inquilino o si, directamente, se trata de una cantidad fija al mes.
  • Forma de pago. En el contrato también deberá plasmarse cuál va a ser el método de pago mensual. Es decir, si se va a realizar por transferencia bancaria o se hará en efectivo.
  • Qué servicios incluye. Si tiene derecho a cocina, a teléfono, a salón, baños…

¿El inquilino puede subarrendar la habitación?

En caso de que seas tú el arrendatario, esto te interesa. Y más cuando la habitación se encuentra en tu propio hogar. Debes saber que, si no se expresa lo contrario en el contrato, el inquilino tiene derecho, por ley, a subarrendar la habitación.

Es decir, que en cualquier momento puede realquilarla a quien él considere. Por tanto, si no quieres que esto suceda, deberás incluir una cláusula que prohíba al inquilino hacerlo.

Aspectos fiscales a tener en cuenta

Vamos a conocer el de ambas partes.

Para el arrendador

El propietario va a tener que declarar a hacienda el beneficio que tenga por el alquiler de esa habitación. Eso sí, debes saber que podrá deducirse entre el 60% y el 100%. De hecho, en caso de que el inquilino tenga entre 18 y 30 años, podrá deducir hasta el 100%, en caso contrario, hasta el 60%.

En caso de que el propietario viva en la propia vivienda, podrá desgravar el pago de la hipoteca y rebajar una parte del importe.

Para el arrendatario

En este caso, al no alquilar una vivienda completa, el inquilino no podrá desgravar de ninguna forma estos gastos.

Nuestro consejo es que, a pesar de tratarse de no tratarse de una vivienda completa, siempre es aconsejable realizar un contrato arrendamiento de habitación entre particulares correctamente cumplimentado por ambas partes. De este modo, evitaréis problemas futuros.

Modelo contrato para habitaciones individuales

Si vas a alquilar una habitación individual en un piso, descarga este contrato en PDF que te puede servir como ejemplo.